Sucede, lo veo, lo he vivido, lo siento a veces. Difícil de entender, complicado de explicar.

Lo transformamos todo en rutina sin darnos cuenta.

Años de preparación, noches sin dormir, zozobra permanente… y en un par de meses, se quedó pequeño, queremos más, no nos basta. Lo interiorizamos y nos lo creemos demasiado rápido…

Forma parte de la genética profunda del ser humano. Atrás en el tiempo, cazar o pescar una buena presa era el objetivo más deseado ¡había que alimentarse para sobrevivir! Pero una vez conseguido, la euforia no podía alargarse más que unas horas, como mucho días, ya que ese alimento era finito y debíamos volver a la batalla…

¡Vivíamos en permanente escasez!

Parece que no hemos abandonado esa psique profunda de miedo a quedar desamparados, sin fuego ni cueva perdidos en una gélida noche de invierno. Aún viviendo realidades ampliamente distintas.

¿Cuántas veces has interiorizado rápidamente conquistas que deberías haber celebrado un poco más? ¡Da igual de que naturaleza! ¿A qué velocidad lo hiciste? ¿Cuanto tardaste en archivarlo en el cajón de los recuerdos?

Vivimos en una sociedad donde por primera vez en la historia la escasez que preocupaba a nuestros ancestros es mínima (hablo de occidente y en sentido comparado a nivel histórico).

La gente ahora muere por acumulación de colesterol en sus arterias, tanto como objetos y útiles tienen a su alcance. Incluso les sobra tiempo para crear vidas online saturadas de posturas socializadoras…

¿Le echamos un poco de consciencia?

Hoy día nuestra psique juega un papel esencial en la calidad de vida… Todo es mucho más mental en esta sociedad.

Seguramente superaste algún vicio perjudicial, abandonaste alguna manía obsesiva ¿algún reto intelectual tal vez? Cambiaste un mal hábito que te restaba por otro más positivo, eres más fiel a tus palabras, aprendiste a decir NO, cambiaste tu alimentación por otra más saludable…

¡Son conquistas que debes valorar! No te dejes llevar por la adaptabilidad humana. ¡Si! Gracias a ella hemos sobrevivido y evolucionamos, pero debemos controlar y gestionar con razocinio este impulso tan antiguo.

¡Gratitud! Ejercicios de gratitud… Arrojan consciencia a tu comportamiento, hacen reflexionar e invitan a caminar despacio. No es necesario vivir sin celebrar, no es sana la rutina de hacer, construir y almacenar sin parar a mirar atrás y valorar tu trayectoria.

Desde Utopía Cívica te invitamos a utilizar esta herramienta en 2020.

Te deseamos un feliz y próspero año nuevo, lleno de avances personales, reflexiones e introspección que arrojen luz a tus sombras.

El impulso de la adaptabilidad humana