Un «sistema caótico» no deja de ser un tipo peculiar de sistema dinámico, pero sumamente sensible a las condiciones iniciales.

Uno de los experimento que más me hace reflexionar es el del péndulo doble: donde dos péndulos de iguales características se dejan caer a la vez desde la misma posición. («A precisión de ojo humano») (En el vídeo que adjunto a continuación podéis ver un ejemplo)

Experimento del «Péndulo Doble»

Es impresionante ver como ambos péndulos comienzan a trazar trayectorias totalmente distintas… ¡Se siente el poder del caos!

¡Pero ojo! todo esto se puede calcular, las ecuaciones matemáticas están ahí, y demuestran que ese aparente caos no es más que el resultado de una pequeñísima variación en el grado desde el cual se dejaron caer dichos péndulos…

Lo que hay que tener en cuenta es que no todo en el mundo se puede medir a tiempo real…

La meteorología, por ejemplo, es un sistema caótico, por eso hablamos de «predicción meteorológica», ya que el estudio de multitud de variables (no todas las existentes) nos arroja una posible situación, pero determinadas circunstancias podrían cambiarlo todo.

La sociedad, con sus comportamientos y tendencias también son un sistema caótico objeto de estudio.

En un sistema de estas características las condiciones desde las cuales se comienza a jugar, o aquellas otras pequeñas variaciones que encuentre el sistema en el camino, son sumamente determinantes. ¡Este es el fondo del asunto! En este tipo de sistema una mísera variación puede cambiar completamente todo.

Piensa ahora que una vida humana es también un sistema caótico gigante, no es un péndulo doble, es infinidad de veces más compleja, imposible de parametrizar todas sus variables…

La próxima vez que estés haciendo algo importante y vayas a dejarlo, no estés valorando un minuto, o pienses que una simple acción no cuenta… ¡Reflexiona! No sabes cuan pequeño puede ser el detalle que cambie la dirección de tu camino…

¿Casualidad o Causalidad?