Está claro que a base de televisión nos han hecho así, en mi caso «veintitantos» años absorbiendo contenido de la caja tonta, vale que en pequeñas cantidades, ya que nunca me he considerado un auténtico forofo de las series televisivas y su programación…

Con el tiempo la «ingeniería de control de masas» o «control de atención poblacional» ha ido evolucionando, no conformes con una televisión cada vez más invasiva llegaron las «redes sociales«…

Investigadores de la Universidad de Pittsburgh (entre otros) hallaron correlación entre el uso de redes sociales y la depresión. (http://www.braininstitute.pitt.edu/using-lots-social-media-sites-raises-depression-risk). «Los investigadores han llegado a acumular una pila creciente de evidencias que sugiere que las redes sociales pueden estar vinculadas a la infelicidad» (https://hipertextual.com/2017/05/el-demostrado-potencial-de-las-redes-sociales-para-hacernos-infelices)

Comparaciones continuas con los demás, estatus, competición por la mejor vida inventada… ¿Que buscan las redes sociales?

La mayoría de veces, cuando nos enfrentamos a grandes objetivos, en algún momento del camino sentimos que tenemos a la espalda una gran mochila de piedras («piedras mentales») ¿cómo iba a ser de otra manera? Vivimos en Occidente, un gran mundo de oportunidades, pereza, apatía y procrastinación ¿casual mezcla de sensaciones?

Cuida lo que dejas entrar en tu mente. Tu rendimiento cognitivo es (en la mayoría de los casos) una variable dependiente de tu sistema de hábitos. La televisión y las redes sociales no te van a ofrecer el descanso y estímulo que necesitas para recargar energías, es más, te empujarán poco a poco hacia comportamientos típicos (situados en el centro de la campana Gaussiana).

Un buen libro (aunque sean tres páginas), un reconfortante paseo al aire libre, sentir la lluvia en la cara, degustar una buena infusión mientras observas con mentalidad ecuánime por la ventana, una buena conversación, meditar quince minutos, escaparte a la montaña y sentirte diminuto ante la majestuosa naturaleza… Hábitos que harán que ganes enfoque, claridad y plenitud.

No dejes que te autolimiten. Cuida tus hábitos. Vuelve a conectar…

Desconectar para reconectar