Desde las marcas que consumimos hasta el medio de transporte utilizado, moda, estilo de vida, profesión, smartphone de última generación…

¿Compras o alquilas? ¿Público o privado? ¿Titulado oficial o autodidacta? ¿Más o menos?

Todo son etiquetas para encasillar a la gente según tu ego…

¿Eres libre o deseas ser acogido en determinado estatus social? ¿Necesitas continuamente expresar lo dura que es tu vida buscando quizá, algún tipo de reconocimiento?

No juegues a esto, la aprobación social únicamente te llevará a situaciones de ansiedad, estrés permanente, victimismo y sobreactuación.

Por cierto, brillante argucia limitante de la cultura occidental actual…

¡Pruébalo! Quítate la máscara social, vuelve a reconectar con tu naturaleza olvidada, vuelve a ser tú.

Cuando levantes la vista y dejes de mirar tu ombligo, sueltes lastres sociales y liberes tu mente del sistema de tendencias modales, un gran mundo antes desconocido emergerá ante tus ojos.

Máscara Social