La Soberanía Popular es una conquista histórica, un punto de inflexión. Implica que los ciudadanos tienen derecho a determinar cómo han de ser gobernados. Dicho de otra manera, los ciudadanos constituyen la fuente de legitimidad de las acciones del Estado, son soberanos en la medida que eligen libremente sus instituciones de gobierno y a sus representantes públicos.

La Soberanía Popular es un aspecto esencial de la democracia (democracia significa «gobierno del pueblo«). Además implica dos conceptos esenciales y básicos: participación y rendición de cuentas de sus gobernantes.

¿Cómo se participa y se exige rendición de cuentas en la vida política de una democracia desarrollada?

Ilustremos grosso modo las dos formas más comunes:

Democracia Representativa: Realiza los objetivos de la participación ciudadana y la rendición de cuentas del gobierno principalmente a través de métodos indirectos, sobre todo, mediante la elección de representantes políticos. Para ser considerada válida la elección ha de cumplir los siguientes requisitos: Los cargos que se eligen en el proceso electoral han de ser decisivos en la trayectoria del Estado, ha de demostrarse verdadera competición (diferencias programáticas reales, pluralismo), los electores deben ir a votar en plena situación de libertad, ha de garantizarse el secreto de voto, debe regirse por un proceso transparente, de manera periódica, inclusivos en cuanto a las minorías e igualitarios en cuanto a «una persona un voto».

Por necesidades prácticas, las élites gobernantes disfrutarán de una cantidad considerable de discrecionalidad para tratar los asuntos de la comunidad. La «democracia representativa» opera conforme al principio de «elitismo democrático» en lugar de basarse en el «gobierno del pueblo«. Esto implica una compleja mezcla de Soberanía Popular y decisión elitista.

Robert Dahl, uno de los teóricos más importantes en la actualidad sobre estos temas, ideó el término poliarquía para representar esta realidad (mientras que democracia significa «gobierno del pueblo», poliarquía significa «gobierno de muchos»). Este tipo de sistema democrático se usa en Estados medianos y grandes (que son la mayoría), donde es imposible implantar una democracia directa.

Democracia Directa: A diferencia de la democracia representativa (poliarquía), se caracteriza por el ejercicio directo del gobierno por parte del pueblo, cumple el significado de la palabra democracia: «gobierno del pueblo«. Históricamente vinculada con algunas ciudades-estado griegas como Atenas, en la actualidad es un sistema realmente complicado de llevar a la practica, donde cabe destacar el sistema cantonal suizo y alguna tipología de gobierno a nivel local.

Dependiendo de los matices y las corrientes de cada Estado democrático, se usarán más o menos algunas técnicas directas que, permitan impregnar de Soberanía Popular algunas decisiones complejas, como son los referendum, donde se pregunta a los ciudadanos por políticas o decisiones y no por cargos públicos. Los Estados que usas muy a menudo estas técnicas se les conoce como Democracias Plebiscitarias.

El avance de la informática parece ofrecernos nuevos mecanismos de comunicación entre ciudadanos y cargos públicos, permitiendo una participación más activa, reforzando así la legitimidad de actuación que ostentan nuestros representantes, otra cosa es si las instituciones se han acostumbrado de sobremanera (acomodado) a la democracia representativa «clásica«…

La Soberanía Popular como legitimidad del Estado