Expliquemos grosso modo:

El objetivo que un sistema electoral cumple dentro de una sociedad democrática es doble:

  • Debe crear un fiel reflejo de las distintas sensibilidades políticas de sus ciudadanos, transformando votos en representantes políticos.
  • Garantizar la estabilidad favoreciendo la gobernabilidad en la legislatura.

Dos objetivos difíciles de conseguir al mismo tiempo. Un dilema abierto ¿Como conseguir un sistema electoral que respete ambos principios a la vez? Os hago un breve resumen:

Dependiendo a cual de ellos se quiera prestar más atención obtendremos unos sistemas u otros. Sistemas parlamentarios como el nuestro (español) en el cual el candidato a presidente del gobierno ha de buscar la confianza en la cámara, prioriza el fiel reflejo político y la soberanía que los ciudadanos han depositado en sus representantes.

Otros sistemas, por ejemplo el francés (semipresidencialista) en ausencia de mayoría se convoca segunda vuelta, en la cual los ciudadanos únicamente pueden ejercer su derecho a sufragio entre las dos primeras candidaturas que hubieran obtenido mayor número de votos. Resultará Presidente de la República el que gane esa segunda ronda. Como podemos observar aquí prima la estabilidad de gobierno…

Hay técnicas que pueden paliar el desequilibrio existente entre ambos objetivos. Está claro que en un sistema parlamentario los colores que adquiere dicho parlamento son esenciales para el juego político, pero a veces una elevada fragmentación puede hacer imposible la gobernabilidad. Por este motivo se aplican barreras electorales, circunscripciones, clausulas correctoras… Técnicas que intentan eliminar posibles bloqueos institucionales y a la vez respetar la representación ideológica de su población.

  • Barrearas electorales: Por ejemplo en España se aplica «el 3% de los votos válidos emitidos en una circunscripción» para las elecciones generales. Un umbral mínimo requerido legalmente. Tiene por objetivo dificultar la entrada de partidos muy minoritarios.
  • Circunscripciones: España usa circunscripciones provinciales, este y no otro es el motivo de la desigualdad en el valor del voto en las elecciones generales. Las circunscripciones cuanto más pequeñas y más diferencia de población exista entre ellas, más distorsión habrá en el voto. Una circunscripción única paliaría la situación, pero nos arrojaría dos nuevos inconvenientes:
    • Alejaría a los representantes políticos de los problemas locales (no siéndoles rentable por ejemplo hacer campaña en Soria).
    • Dificultaría la creación de mayorías parlamentarias, debido a que los partidos pequeños tendrían más facilidad de acceso y robarían esos escaños a los partidos grandes. Cosa que alimentaría la probabilidad de bloqueo institucional.
  • Clausulas correctoras: Muy típicas en Estados Plurinacionales. Un subsistema de barreras especiales que facilita la representación de poblaciones minoritarias. En España por ejemplo existe este tipo de clausulas en la formación de grupos parlamentarios dentro del Congreso de los Diputados.

Mucho se ha criticado por tertulianos televisivos el sistema electoral español en relación a la prima de sobrerrepresentación ( porcentaje de escaños / porcentaje de sufragios ) que tienen los partidos nacionalistas debido a las técnicas electorales utilizadas actualmente. Nada más lejos de la realidad, el único objetivo que busca el actual sistema electoral español es el de intentar un equilibrio entre los dos objetivos antes mencionados. Y si a alguien beneficia las primas de sobrerrepresentación es a los grandes partidos nacionales, ya que se ideó para facilitar mayorías.

Echemos un vistazo a las primas de las elecciones generales de 28 de Abril de 2019:

  • PSOE: (35,14% / 28,68%) = 1,22%123 Escaños.
  • PP: (18,85% / 16,7%) = 1,12%66 Escaños.
  • C,S: (16,28% / 15,86%) = 1,02%57 Escaños.
  • Unidas Podemos: (12% / 14,31%) = 0,83%42 Escaños.
  • VOX: (6,85% / 10,26%) = 0,66%24 Escaños.
  • Esquerra Republicana: (4,28% / 3,89%) = 1,1%15 Escaños.
  • PNV: (1,71% / 1,51%) = 1,13% 6 Escaños.
  • EH-Bildu: (1,14% / 0,99%) = 1,15% 4 Escaños.

Como podemos observar el sistema electoral español está ideado para intentar favorecer a aquellos partidos con gran número de votos a nivel nacional, y además hacer posible la representación de las distintas realidades nacionales del Estado, dándoles una ayuda meramente simbólica. Los perjudicados son los partidos a partir del tercero a nivel nacional.

En líneas generales, a lo largo de la actual democracia, los partidos políticos que a nivel nacional han alcanzado en torno al 5% de los votos han obtenido 1/3 de los escaños que les hubiese correspondido. Es a partir del 10% de los votos a nivel nacional cuando las barrearas empiezan a castigar menos, otorgando algo más de la mitad de los escaños que correspondería.

La prima de sobrerrepresentación que obtienen los grandes partidos (gracias a las técnicas actualmente utilizadas) es una «especie de ayuda» que se otorga para intentar favorecer la gobernabilidad. Cuantos más votos tengan los dos principales partidos, y más fragmentación exista a partir del tercero a nivel nacional, más grande será esta prima.

Usando circunscripción única el color del Congreso (28 de abril de 2019) hubiera sido el siguiente:

  • PSOE: (28,68%) = 100 Escaños.
  • PP: (16,7%) = 58 Escaños.
  • C,S: (15,86%) = 56 Escaños.
  • Unidas Podemos: (12%) = 50 Escaños.
  • VOX: (10,26%) = 36 Escaños.
  • Esquerra Republicana: (3,89%) = 14 Escaños.
  • PNV: (1,51%) = 5 Escaños.
  • EH-Bildu: (0,99%) = 3 Escaños.

Una de las soluciones que se ha estudiado para paliar un poco la prima de sobrerrepresentación (sin llegar a eliminarla) es el sistema electoral sueco de doble circunscripción. Manteniendo los 350 diputados actuales del sistema vigente en circunscripción provincial, y usar el margen que nos otorga la Constitución de 50 diputados más para hacer una circunscripción «armonizadoda» a nivel nacional.

Sistema Electoral ¿Qué persigue?